La niña mala llega a la televisión

Productora mexicana confirma estreno de versión televisiva de “Travesuras de la niña mala” de Mario Vargas Llosa. Novela publicada en 2006 contará con la actuación de Diego Luna y la producción de Patricio Wills, de “La Reina del Sur”. Esta noticia reaviva el debate sobre las adaptaciones de obras literarias a formatos visuales como el cine y la televisión.

Por: Carlos Barzola Florián | Análisis

Travesuras de la niña mala

Entre las primeras noticias que nos trajo el 2013, encontramos una relacionada a nuestro Nobel, Mario Vargas Llosa. La industria mexicana de televisión, de las más activas a nivel mundial, confirmó la adaptación de la “Travesuras de la niña mala”, novela del arequipeño publicada en 2006, a la pantalla chica. Esta se estrenará en el primer trimestre del 2013 y entre los datos que más resaltan sobre este proyecto se encuentran algunos nombres famosos como la producción de Patricio Wills, productor de la exitosa “La Reina del Sur”, adaptación de la novela de Arturo Pérez-Reverte y el actor Diego Luna.

Este dato se incluye dentro de la discusión de siempre, una clásica, el tema de las adaptaciones. Cada vez que se toca el tema gracias a una película o una telenovela, las opiniones parten desde todos los ángulos y se ponen criterios varios como lo fiel al original, algunos aportes técnicos, frente a gente que está dispuesta a ver la historias que recogen textos escritos en formatos distintos.

No podemos pretender que una historia se desarrolle mejor en tal o cual formato, que guarde características de la palabra en una toma o la fuerza de una metáfora, pues aunque fuera el objetivo hacerlo, los objetivos de cada arte varían, y el interés de su público también. Alguien que gusta del cine y ve una adaptación se centraría más en detalles propios del cine que en el ritmo de la narración, por ejemplo. Y de igual manera en el caso inverso.

Es innegable que gran parte de esta discusión se trunca por prejuicios sobre la valoración que se le da a una adaptación y sobre todo en televisión, donde el medio ha asimilado de una manera más profunda que el resto por su carácter masivo esa necesidad del enganche con el público por intereses más allá de lo artístico, pues el lógico que nadie apuesta por una producción para perder dinero, etc. y todo lo que sigue esa línea, pero también caer en el extremo opuesto sería no dar la oportunidad de ver lo que es una necesidad actual para el arte: reunir atractivo con la gente y a la vez calidad.

Alguna voz saldrá por ahí para decir que están tergiversando la novela y que una obra no puede rebajarse a un formato tan comercial como la televisión. Podríamos detenernos un poco a pensar qué esperamos al ver televisión. Si quieres gozar de los comentarios que se hacen sobre la novela, pues lee la novela. Pretender juzgar con criterios literarios un programa de televisión suena absurdo.

Muchos libros han sido adaptados a televisión y a cine, reuniendo únicamente para este fin a ambos. Desde sagas mundialmente exitosas como “Harry Potter” o “El Señor de los Anillos”, o por ejemplo “El Perfume” de Patrick Suskind o la gran novela de George Orwell, “1984”. Incluso el cine peruano ha visto adaptaciones de novelas de Vargas Llosa como “Pantaleón y las visitadoras”, “La ciudad y los perros”, o “La Fiesta del Chivo” del 2006 y “Tune in tomorrow” que recoge la historia de “La tía Julia y el escribidor” de la mano de un novato Keanu Reeves. Incluso, escudriñando la Internet, se pueden encontrar algunos episodios de una telenovela basada en el mismo libro de Vargas Llosa estrenada hace varios años en Panamericana Televisión, como para anotarlas en la lista de curiosidades de nuestra pantalla.

Esta producción de “Travesuras de la niña mala”, que tiene el respaldo de una industria fuerte en lo que a televisión respecta, sin duda causará impacto con su estreno y reavivará el debate sobre las adaptaciones. Lo más saludable es ver antes que criticar y saber qué buscamos cuando la vemos, para no caer en comentarios fuera de lugar, fuera de formato.

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