¿Una guerra fría en Asia?

Corea del Sur eligió a la primera mujer presidenta de su país, Park Geun-hye. Todas las potencias de Asia han cambiado de gobierno casi en simultaneo y las tensiones entre ellos, con el invitado Estados Unidos, no se hacen esperar. Diferencias entre las Coreas, Japón y China traerían consigo una conflicto al menos verbal.

Por: Fabrizio Ricalde Blume 

Recuerde este nombre: Park Geun-hye. Aunque para hispanohablantes pueda sonar tanto a hombre como a mujer, se trata de una señora de 60 años que ha hecho historia al ser elegida como la primera mujer presidenta de Corea del Sur con casi 52% de votos a su favor en unas elecciones muy cerradas, competitivas y, sobretodo, demócratas. Sin embargo, la diferencia supone más de un millón de electores, lo que deja zanjada la contienda. Un dato adicional corona esta elección: Geun-hye es hija del ex dictador, Park  Chung-hee, que rigió como presidente desde 1962 hasta 1979, luego de un golpe de Estado.

“Prometí convertirme en la presidenta de la gente común y lo cumpliré”, reconoció la presidenta electa al aceptar la victoria frente a sus simpatizantes del partido Saenuri, conservador y alineado a los pensamientos de la centro-derecha, que además cuenta con la mayor cantidad de escaños en el congreso. En español, el nombre del partido significa Nueva frontera. “Hemos conseguido la victoria por la esperanza del pueblo de superar la crisis y relanzar la economía”, manifestó.

Esta elección no es solo importante por el amplio índice de votación (75% de la población se acercó en un histórico porcentaje a las urnas), sino porque en menos de un año, todos los gobiernos centrales de los principales países protagonistas asiáticos (China, Japón y las dos Coreas) han cambiado de administración y esto ha encendido el debate por diferendos económicos, industriales, geográficos y otros, caldeando los ánimos y haciendo pensar a todos los analistas políticos en una posible lucha, sino armada, al menos verbal entre ellos.

¿Una guerra fría en Asia?

Militarizada y comunista Corea del Norte es el principal rival del Sur en todos los ámbitos y se espera que existe una alianza diplomática que otorgue paz. (Foto:  David Guttenfelder)

Militarizada y comunista Corea del Norte es el principal rival del Sur en todos los ámbitos y se espera que existe una alianza diplomática que otorgue paz. (Foto: David Guttenfelder)

Aunque Corea del Sur se encuentra hace varios años en el llamado “milagro económico coreano”, que convirtió al país del sur en la cuarta economía más potente de Asia, la crisis global ha calado fondo en un sistema ligado estrechamente a la exportación. Por ejemplo, el Producto Bruto Interno aumento un 2% este año, tras más de una década de incrementos superiores al 5%. La orientación del nuevo gobierno al crecimiento económico, entorno empresarial más justo, la defensa de las pequeñas y medianas empresas frente a las grandes corporaciones, y frenar el deterioro de la clase media.

Respecto a la política exterior, Park indicó que la primera actividad es estrechar las relaciones militares y comerciales con Estados Unidos, como “principales socios” que han indicado ser ambos países, además de defender al territorio de diferentes amenazas, como la dispuesta con Japón por las islas Dokdo o Takeshima, como se llaman en coreano y japonés, respectivamente.

El anterior es el primer conflicto de tres que debe enfrentar la nueva presidenta en su mandato. El segundo en la cuenta son las diferencias con su vecino Corea del Norte por sus planes de amenaza nuclear, que ocasiona tantas tensiones en la zona. Y a este se le suma uno tercero, con la presencia de China en un conflicto multinacional. El gobierno de Xi Jinping, nuevo secretario del Partido Comunista Chino (PCCh), anunció el pasado mes de noviembre que se “hagan más fuertes las capacidades de combate real” de las Fuerzas Armadas de su país, en habilidades dentro de la era de la información y los conflictos regionales”.

El presupuesto bélico de China crece dos dígitos al año, mejorando capacidades de la armada, lo que trae nerviosos a los países alrededor, sobretodo a Corea del Sur, con quienes no comparten ideologías principales y están en constante rivalidad de decisiones.

Islas en disputa entre China y Japón también entran en el conflicto. (Foto: Internet)

Islas en disputa entre China y Japón también entran en el conflicto. (Foto: Internet)

El gobierno de Japón se ha mostrado intransigente respecto a cualquier negociación por el territorio de las Islas antes mencionadas, pues son “parte integral del territorio japonés”. También mencionó que China es “el primer socio comercial de Japón”, por lo cual dejó extendidas las redes negativas hacia Corea del Sur por partida doble, aunque sostenga otro conflicto por islotes llamados Senkaku, con China. Además, el reciente presidente elector japonés, Shinzo Abe, quiere convertir las fuerzas armadas de su país en un Ejército Regular, modificando la Constitución pacifista impuesta en 1946 por Estados Unidos tras su victoria en la Segunda Guerra Mundial. Tokio tiene el sexto mayor presupuesto militar del mundo.

El gobierno norteamericano es un socio principal de la seguridad nacional de Japón, incluso tiene un acuerdo para la protección de las islas Senkaku de una probable invasión china desde los años setenta. “China debe sentir la contención de Estados Unidos para frenar su expansión, tanto militar como económica”. Esta es una primera razón para reafirmar un conflicto entre Pekín y Washington que trae una larga cola. Para China, la estrategia norteamericana que da prioridad a la región Asia-Pacífico solo tiene intención de “cercar e impedir su ascenso”, además de rechazar porque Estados Unidos este afianzando relaciones estratégicas con Japón y Corea del Sur.

Las decisiones del gigante americano por potenciar espionajes, robots de combate, guerra cibernética y operaciones especiales en Asia son vistas por el Partido Comunista Chino como una prueba que se ha desatado una nueva guerra fría, pues no están dispuesto a permitir el asenso de China como potencia de forma pacífica. Del mismo modo, Estados Unidos guarda un fastidio contra el gobierno del PCCh por no frenar las amenazas nucleares de su socio Corea del Norte, como la puesta en órbita de un satélite la semana pasada como un nuevo ensayo de misil intercontinental. Se recuerda que no es posible imponer sanciones a Pyongyang porque Pekín considera que si se aleja más a ese régimen se le hace más peligroso y beligerante.

Corea del Sur casi está más preocupado por el aumento del nacionalismo japonés que por el del chino. Pero lo que sus vecinos aguardan con interés es ver que actitud tomará ante frente a Pyongyang. Buena parte de los surcoreanos apoya una mejora de las relaciones entre los dos países, lo que favorecería económicamente a ambos. El panorama está abierto y en las próximas decisiones se verá si el conflicto prospera o se va apagando por el bien de los pueblos.

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