Sporting Cristal: un campeón completo (de tres puntos)

la-yapa

A pesar de que el fútbol no siempre corona con justicia, Sporting Cristal es un justo campeón. Tuvo todo y supo aprovecharlo, logró una campaña redonda que cierra con una Copa Nacional luego de siete años.  Podríamos marcar tres pilares del campeón  (que  además podrían aplicarse para anteriores campeones, como el Aurich 2011), que son las condiciones –que  de las da básicamente la administración del club –, el técnico y el plantel.
La dirigencia supo manejar los hilos y el plantel fue bueno de inicio a fin. Acertaron con la  contratación del técnico, quien les devolvería una identidad, la llamada “Raza Celeste”, y le dieron todo. Una cartera abierta con la que pudo armar el equipo que quiso. Un plantel unido que entendió el mensaje y fue bien llevado, suma en la carrera del año hacia el título. Lejos de las posibilidades económicas, el manejo responsable se refleja a los equipos. La U y Alianza están sumidos en crisis por los malos manejos, cuando tuvieron dinero les faltó un buen administrador.
Los equipos nunca se logran solos y en este caso el mérito es de Mosquera. Lo de ‘Mou’ es conocido: trabajó. Repotenció a sus jugadores y les sacó el mejor nivel. Con una mente abierta hacia cambios y sugerencias, usó distintos esquemas según el rival. Fue inteligente y acertó regularmente al momento de replantear. Tuvo en sus manos al gran favorito del año y supo qué hacer, consiguió un equipo poco usual, de los que prescinden de los nombres.
El nivel de tu plantel define tus pretensiones. Un arquero seguro y con experiencia; la defensa sólida que podía tener dos o tres en el centro y los dos laterales titulares de Selección. En el medio tiene su mayor virtud, los mejores pies del torneo: Sheputt, Lobaton y Mariño, tres cracks de técnica envidiable alternaban en el medio campo y junto a ellos, el pulmón del equipo: Cazulo. Adelante, y principalmente por los lados a Ross y Ávila, y finalmente Rengifo de nueve. Además de 11 jugadores de nivel, en el banco tenía el respaldo de suplentes que cumplieron con las expectativas. Oscar Vílchez, Tarek Carranza y Leandro Franco, son claros ejemplos. Incluso cuando jugó con suplentes, ganó.
Cristal jugó todo el año un paso más adelante del resto, siempre fue favorito. Su papel fue de protagonista y no defraudó. Fue el equipo que más puntos logró y en la final pasó lo mismo, ganó los 6 puntos posibles. En casa conservó el invicto. La idea de siempre ir para adelante le dio resultado: tuvo un promedio mayor de dos goles por partido y fue el equipo más goleador del año. Sólo entre Ávila, Ross y Rengifo, hicieron 48 goles de los 93 totales. Tres puntos es el máximo premio de un partido, y Cristal tuvo tres puntos que lo llevaron a ser Campeón.
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