El dólar indefenso

  • El Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) está llenando sus bóvedas de dólares.
  • Los créditos en dólares, principalmente vehiculares e hipotecarios, han venido creciendo en los últimos años.
  • Existe una fuerte inversión extranjera en nuestro país.
Un artículo de Nicolás Oyague
Un 22 de julio de 1944, luego de veinte días de negociaciones, se llegó a los acuerdos de Bretton Woods que establecían el uso del dólar como moneda internacional. Veintisiete años después, en 1971, el presidente de turno de los Estados Unidos Richard Nixon declaró que su moneda dejaba de ser intercambiable por oro. Algo más reciente, en el primer gobierno de Alan García, a fines de 1985, se generó el dólar de “Mercado Único del Cambio” (MUC) con un tipo de cambio fijo. Los jóvenes lectores, no acostumbrados al oro como respaldo de la moneda ni a un tipo de cambio fijo, pueden verse tentados a preguntarse por qué en los últimos años la divisa estadounidense ha bajado de forma tan apresurada. ¿Qué está sucediendo con los dólares en el Perú?
El tipo de cambio está experimentando una tendencia a la baja. Esto significa que necesitamos menos soles para comprar un dólar; es decir, nuestra moneda se está apreciando o ganando valor. Actualmente, en nuestro país el tipo de cambio está determinado por las leyes del mercado. Si existe una presión por la demanda de dólares, el tipo de cambio sube y sucede lo contrario si existen aumentos en la oferta. Esto quiere decir que si la economía ofrece más dólares de lo que el mercado está dispuesto a comprar, baja el tipo de cambio.
Las causas fundamentales se sustentan en el saldo de la cuenta corriente y en el nivel de crédito. En primer lugar, la cuenta corriente es la relación de flujos monetarios que entran a nuestro país; en otras palabras, es la cantidad de dinero que entra contra la que sale. En ella se incluye la balanza comercial, que mide la diferencia entre exportaciones e importaciones; el pago neto a factores de producción, dinero que proviene de las ganancias de empresas peruanas que operan en el extranjero menos el que sale por las mismas razones; y las remesas que vienen del exterior contra las se mandan al extranjero.
Dicha cuenta corriente puede ser vista como inversión que debe ser financiada con ahorro nacional o extranjero. Entonces, ¿a qué queremos llegar con tan tediosas definiciones? Que el tipo de cambio establece una relación entre la inversión extranjera, la balanza comercial y el ahorro nacional. Debido a nuestra estabilidad económica, existe una entrada de capitales extranjeros que agregan dólares a la economía y presionan a la baja el tipo de cambio. En cuanto al ahorro, la preferencia por ahorros en soles frente al dólar que experimenta nuestra economía demuestra la falta de confianza en el dólar como depósito de valor. Según Asbanc, existe un aumento de más de 20% para ahorros en soles respecto al año anterior, principalmente por las personas naturales. Esto también acelera la caída del dólar, pues las personas se deshacen de ellos para guardar soles en sus cuentas de ahorros. Sin embargo, en cuanto al ahorro público, la política fiscal está dirigida a aumentar los ahorros para frenar la caída del dólar.
El impacto se ve reflejado de manera importante en los dos lados de la balanza comercial, siendo los importadores beneficiados al poder comprar más dólares y así traer mayor cantidad que productos, mientras que los exportadores reciben una cantidad menor de soles por sus ventas, por lo que se ven perjudicados.
Por otro lado, el aumento de créditos hipotecarios y vehiculares, que hasta agosto habían experimentado una tasa de crecimiento anual de 22.6% según Julio Velarde, es otro causa de la caída del tipo de cambio debido al aumento de dólares. Aquí como en cualquier otra situación económica, no hay lonche gratis. Esta pérdida de valor beneficia a los deudores en desmedro de los acreedores; asimismo, perjudica a peruanos en el extranjero que envían remesas, pues el valor de las mismas disminuye en nuestro territorio.
Los perjudicados están en todo el derecho de luchar a favor del regreso del dólar MUC para que las exportaciones no pierdan valor; sin embargo, el Banco Central cuenta con otro tipo de estrategias. En primer lugar, puede emitir dinero y demandar dólares, con lo que existiría un gran comprador y el tipo de cambio detendría su descenso. El problema estaría en las presiones inflacionarias que se podrían generar al inyectar más soles a la economía peruana. Como caso particular, esto no sucede en el caso de Estados Unidos, pues emite dólares que puede mandar al exterior, recordemos que es la moneda aceptada en todo el mundo, y no sufre de problemas monetarios. Con esta medida, el Banco Central está llenando sus bóvedas de reservas internacionales netas en dólares, claro está, no al nivel de los chinos que contaban con un trillón de dólares para el 2008 gracias a su superávit comercial con Estados Unidos.
Otra política que utiliza es la de aumentar la tasa de encaje legal, como lo hizo el primero de noviembre del presente para frenar dichos préstamos bancarios. Este es el monto que deben guardar los bancos “por si acaso” de manera obligatoria. Así, si se aumenta dicho monto se vuelve más cara la oferta de créditos y aumentan las tasas de interés. Al tener que guardar más dinero, los bancos tienen menos para prestar y este vale más. Esto desincentiva a las personas a endeudarse para comprar un auto o vivienda.
Podemos decir, en conclusión, que el tipo de cambio está bajando debido a dos factores fundamentales: la entrada de capitales extranjeros y el acceso al crédito. Sin embargo, ¿qué hacemos con nuestros dólares? ¿Debo correr el día de mañana a cambiarlos? Como en la mayoría de respuestas en materia económica: depende. La encuesta de expectativas del Banco Central nos dice que los agentes esperan concluir el 2012 con un tipo de cambio de 2.58, para el 2013, de 2.53 y de 2.5 en el 2014. Estos resultados, debido a que son de analistas económicos, deben de haber considerado el abismo fiscal de los Estados Unidos. De forma general, este consiste en el vencimiento de una ley que reducía temporalmente los impuestos y aumentaba el gasto público, así como la implementación de otra medida para reducir el segundo en mención. Sin embargo, Estados Unidos aún cuenta con una gran deuda. Existen dificultades políticas de por medio, pero si no se aplaza la primera ley y se reestructura la segunda medida, el país entraría en recesión. Lo más probable es que negocien una salida a través de la emisión de mayor deuda, con lo que aumentarían los dólares en el mundo y nuestro dólar seguirá cayendo al vacío.
Ahora bien, con la información privilegiada con la que contamos, ¿pedimos un préstamo en dólares? Cuidado, no juguemos con la economía. Como dije, nunca hay lonche gratis.
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