Repeler al enemigo: Movadef en las universidades

  • Movadef cuenta con operadores políticos que han sabido fundar bases juveniles a lo largo del país y crear espacios de propaganda dentro del mismo.
  • La solución es de corte político, donde la polemización y el debate de ideas sirven de herramientas para demostrar la argumentación falaz y débil de los grupos pro-senderistas en las universidades.
  • La izquierda peruana aparece en un rol aún más fundamental, donde debe ser capaz de condenar al Movadef por sus ideas terroristas y retomar su espacio tradicional que por años fue mermado bajo el conflicto interno.
     
Un artículo de Henry Ayala
Pedro Cotillo y otros rectores de universidades nacionales de Lima fueron citados al Congreso recientemente. ¿El tema? La existencia del grupo pro-senderista Movadef dentro de los campus universitarios; los cuales, defendiendo a capa y espada al convicto Abimael Guzmán, provocan temor y recuerdos de lo peor del terrorismo en la opinión pública. ¿De dónde salen esos jóvenes universitarios que engrosan al 80% las filas del Movadef? ¿Cómo hacemos para combatirlo?
Implosión
Probablemente Movadef y los senderistas nunca dejaron las universidades. Las ideas de Guzmán reptaron en forma de círculos de estudio o de reuniones privadas encaminadas a adoctrinar a los jóvenes desilusionados del sistema político bajo una misión: pedir la liberación del presidente Gonzalo. Su estrategia consiste en victimizar a su agrupación o a sus líderes para convencer, beneficiándose del vacío histórico dejado por la escuela en los años del terror, a incautos estudiantes de la necesidad de una amnistía sin arrepentimiento.
Así, Movadef cuenta con operadores políticos que han sabido fundar bases juveniles a lo largo del país y crear espacios de propaganda dentro del mismo. Se suman a otras luchas sociales como la negativa al proyecto Conga, el viraje del gobierno hacia la derecha o incluso en temas externos como a las Madres de Plaza de Mayo en Argentina. Te apoyo y tú me apoyas. Toma y daca ideológico.
Sin embargo, las políticas que se están planteando en el gobierno o no responden a los temas de fondo o benefician indirectamente a la estrategia de los pro senderistas. Así, cuando el rector Pedro Cotillo manda a cortar la luz para “cancelar” eventos en San Marcos rehúye a la agrupación al no enfrentarse frontalmente con ella. Qué peor psicosocial que escuchar a Alfredo Crespo vociferando la liberación de Abimael Guzmán alumbrado por una vela. Del mismo modo, la polémica ley del negacionismo propone bajo criterios arbitrarios la persecución política de todo aquel que enaltezca a Sendero Luminoso; es decir, darles la razón y enaltecer el papel de víctimas que pretende el Movadef.
Los jóvenes (partidarios) a la obra
Con una presencia cada vez en aumento en las universidades, ¿cómo hacer para enfrentar a Movadef? Aquí, en primer lugar, la solución es de corte político, donde la polemización y el debate de ideas sirven de herramientas para demostrar la argumentación falaz y débil de los grupos pro-senderistas en las universidades. Así, el principal actor dentro del establecimiento de programas políticos y de su mediatización son los partidos políticos. Ante la existencia de agrupaciones con claro contenido antidemocrático son ellos los primeros que deben salir en defensa del sistema político actual. Los comités partidarios y las agrupaciones políticas independientes llevan la batuta del debate ideológico dentro de los campus. De este modo, el Partido Aprista Peruano y Patria Roja van encaminándose hacia ser polos repulsores del senderismo.
Sin embargo, el hecho de que no haya partidos fuertemente arraigados en la sociedad dificulta la inserción de cuadros dispuestos a debatir con el Movadef dentro de las universidades. Con el fujimorismo de los 90 y la “década de la antipolítica” hemos sido testigos de la desmovilización de los estudiantes y de un mayor desinterés por los temas políticos dentro de las universidades. Esto fortalece aún más a los discípulos del terrorismo, quienes incluso toman la forma de “movimiento” adrede haciendo alusión a nuevas formas de hacer política.
Una manera efectiva de restarle peso a los pro-senderistas es que los jóvenes de partidos demuestren que sus programas de gobierno son viables en democracia y responden al bienestar de la población y del país. Es aquí donde la izquierda peruana aparece en un rol aún más fundamental, donde debe ser capaz de condenar al Movadef por sus ideas terroristas y retomar su espacio tradicional que por años fue mermado bajo el conflicto interno.
Finalmente, esto no es solo tarea de los jóvenes de universidades nacionales. Los universitarios no pueden esperar sentados a que Movadef aparezca en su centro de estudios para hacerle frente. Como sabemos, filiales terroristas han aparecido en diferentes sectores sociales, por lo que la desconexión entre los estudiantes de universidades privadas y nacionales dificulta la creación de frentes de defensa en contra de ideas senderistas. El deber del joven es interesarse más en política y en su realidad nacional, puesto que las acciones colectivas en pro de la democracia son los mecanismos efectivos para repeler a los males que la aquejan o intentan destruirla. Podría ser éste el primer paso hacia la solidificación de un movimiento estudiantil.
¿Y tú, refutarías a Movadef si se aparece en tu universidad?
Bonus track
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