Las 5 mejores películas de Tim Burton

Es difícil encontrar un cineasta cuyo estilo tenga un mayor reconocimiento por originalidad que el de Tim Burton. Con dieciséis películas realizadas en veinticinco años de carrera ha logrado impregnar una forma de hacer cine uniendo la fantasía de sus propias ideas macabras y desentornilladas con la realidad de una nación que necesita imaginar para comprender. Su curiosidad e ironía está comprobada, y su calidad técnica madura con los años. Quizás solo le falte el reconocimiento de especialistas y colegas para confirmar su legado. A quién le importa. ¿Puede alguien decir que nunca ha visto una película de Tim Burton? 

***

05. Beetlejuice (1988)

Adam y Barbara Maitland van a pasar unas vacaciones mientras decoran su nueva casa en Nueva Inglaterra. Pero sus planes se truncan cuando sufren un accidente de coche que acaba con la vida de la pareja. No obstante, descubren que se han convertido en fastasmas, aunque su casa está ahora habitada por la familia Deetz. Por lo tanto, deben contratar a un especialista en ahuyentarlos.
Todo lo que ha hecho Tim Burton en su carrera puede dar como origen esta cinta. Aunque no haya sido la primera, aquí comenzaron los colores opacos, el blanco y negro constante, pero principalmente la estructura del argumento: un protagonista posiblemente demente, la oscura personalidad de los familiares y sus estilos de vida, y las características sobrenaturales de la constante dinámica psicológica. Todo ello fue captado por una nueva audiencia, que vio como historias de la vida real podían tornarse macabras y humorísticas al mismo tiempo. Para completar, Michael Keaton se roba el escenario con una hilarante y grotesca actuación. Beetlejuice es un clásico instantáneo.

***

04. Ed Wood (1994)

Un joven director de cine, Ed Wood, es visionario, aficionado a vestirse como mujer y con muy pocas oportunidades de hacer películas para grandes estudios por no tener formación académica. Si embargo, no detiene sus intentos por convertirse en un director famoso, como Orson Welles, su ídolo. Así es como logra reunir a un curioso grupo de personajes y realiza películas de bajo presupuesto, las que son excentricidades de muy mala calidad técnica.
Habiendo alcanzado ya una singularidad en su marca personal, Burton volvió a apretar el gatillo en su sexta entrega con una divertida comedia negra biográfica sobre el apodado ‘peor director de la historia del cine’, pues Ed Wood se convirtió rápidamente en su más aclamada realización. Este es un homenaje para un fuera de serie y desprivilegiado personaje de la historia, quizás la perfecta excusa para dirigir de Burton, quien ama a todos los perdedores tal y como son.
Retrato sensible a un alma gemela, con una estética en blanco y negro que enamora. Además, contiene la mejor intrepretación de la carrera de Johnny Depp. Transgresora, entretenida, una muestra de lo más interno y humano del director. Una película brillante.

***

03. Sweeney Todd (2007)

Adaptación de un musical de Broadway que cuenta la historia de Benjamin Barker, un hombre que ha sido injustamente encarcelado durante quince años y, al escapar a Londres, promete vengarse. Así adopta la apariencia de Sweeney Todd, regresa a su antigua barbería en el piso superior de una pastelería y dirige su mira hacia el juez Turpin, quien lo envió a la carcel para robarle a su mujer Lucy y a su hija pequeña.
¿Quién dijo que asesinatos regados en líquido rojo no pueden contener ritmo y melodía? Podría parecer una mala idea que Tim Burton construya un musical, pero esta historia se adapta muy bien al estilo clásico de las películas del director: sensibilidades sombrías y oscuras a su servicio. Aunque la adaptación se basa en un barbero homicida, funciona a la perfección la comicidad negra e irónica, logrando un entretenimiento de potente poderío visual.
Una película de Burton nunca ha tenido mejores actuaciones. Retorcida, con mucha garra y valentía para transgredir el esquema clásico de todo un género, aunque vaya a ser más apreciada en los años por venir. Hipnótico retrato de un asesino con dos rostros. Sweeney Todd: The Demon Barber of Fleet Street demuestra una (malvada) genialidad.

***

02. Edward Scissorhands (1990)

Durante una noche de Navidad, una anciana le cuenta a su nieta la historia de Eduard Scissorhands, un muchacho creado por un extravagante inventor llamado Vincent Price, aunque no haya podido acabar su obra y dejara al joven con cuchillas en lugar de dedos.
Después de llenar la taquilla con su exitosa versión de Batman, Burton regresa al cine personal y a los suburbios estadounidenses para contar una historia llena de matices fantasiosos, pero también con controversiales retratos de la realidad. Esta película comprueba su talento, pero en su época fue dolorosamente rechazada por público y crítica. Con los años, el retrato a madurado, la figura del director se ha impuesto como una de las más reconocidas del cine mundial y, mirando hacia atrás, Edward Scissorhands convence por genuina, acorazonada e íntima.
Contiene una estética y ambientación donde prima el gusto por los detalles y los contrastes. La fotografía y la música reflejan el alma de un protagonista maravillosamente interpretado por un novato Depp que se descubría al mundo de la actuación. Todos los elementos de esta película se llaman sensibilidad y creación de una magistral forma de contar historias que cada año va a brillar aun más.

***

01. Big Fish (2003)

Basada en una novela de David Wallace, la historia comienza cuando William Bloom regresa a su casa para estar al lado de su padre en sus últimos días. Una vez más se ve obligado a escucharlo contar las interminables y tediosas historias de su juventud. Sin embargo, en esta ocasión intentará averiguar más pasajes de la vida pasada de su padre para conocerlo mejor, aunque para llego haya que separar la realidad de la fantasía, elementos aparentemente fusionados sin remedio en los relatos.
Después de encarar las críticas más duras de su carrera con su versión de Planet of the Apes, Burton necesitaba un nuevo aire y lo consiguió de la mano de una historia fantasiosa como todas sus producciones, aunque Big Fish elimine el constante retrato gótico y oscuro de la mayoría de sus películas por una luz brillante y planos multicolores. Aquí construye la historia de un hombre ordinario que a través de sus palabras, al contar su vida, ha vivido años maravillosos y que está convencido de ello.
En una sola película, Burton construye un drama paterno, la muerte, la infidelidad y elementos del amor eterno, pero nunca pierde el horizonte por la fantasía y la magia de su cinematografía. Él intenta hacer creer lo imposible, y en esta película logra sin dudas la identificación no solo con sus seguidores sino con todo público presente. El epílogo de esta historia registra unos de los mejores momentos del cine de la última década. Obra mayor, talentosa e imaginativa.
Anuncios