Claudio Pizarro: una estrella que brilla a lo lejos

  • Claudio Pizarro no ha podido conseguir un buen nivel en sus actuaciones con la selección, generando un rechazo total de la hinchada peruana jornada a jornada. 
  • Desde que llegó a Europa no paró de hacer goles, y hoy se ubica sólo por detrás de Messi y Di Stefano como goleador no europeo de la Champions League. 
  • Es el futbolista peruano más exitoso de todos los tiempos, duela a quien le duela. 

Foto: Reuters

Es quizás el jugador que más nos hizo renegar en los últimos tiempos, como en el recordado partido ante Argentina, donde fue el villano: Tantas veces Claudio. El capitán de nuestra selección, por la que lleva anotados 16 goles en largos 13 años como internacional, tiene una conocida historia de éxito detrás de él, pero muy lejos de nuestras tierras.
Era 1999 y Claudio Pizarro servía como el delantero de Alianza Lima ante el Unión Minas. Esa tarde, en un partido por el Torneo Apertura, con veinte años en el bolso, anotó 5 goles. Dicha actuación, además del infortunio de un compañero suyo, desmanaría su traspaso al Werden Bremen de Alemania. Desde entonces, no dejó de hacer historia. Tras su rápido ascenso como goleador en el equipo verde, su traspaso al gigante Bayern para conseguir títulos, se fue a la Premier League inglesa para casi no jugar en el Chelsea, con pocas oportunidades. Sin embargo,  rápidamente volvería al Bremen para romper todas las marcas en el torneo alemán como extranjero.
Este año regresó al Bayern, donde su versión más madura y de liderazgo quería demostrar que estaba en el mejor momento de su carrera. No por nada ya tiene cumplidos los 34 años de edad. Regresaba con su ex, aquella camiseta vinagre tinto, uno de los mejores equipos del mundo, para ganarse el puesto entre delanteros de lujo: Mario Gomez, Thomas Muller y Mario Mandzukic. Con una volante igual o hasta más envidiable (Robben, Ribery, Kroos, Shaqiri, Tymoshchuk, Can y, por supuesto, Schweinsteiger) su lugar en el primer equipo era casi una utopía. ¿Acaso alguien dudaba que el peruano había llegado para calentar el banco como el cuarto o quinto de los arietes?
De pronto, las portadas volvieron a él, y tras unos cuántos goles en el torneo local y la cinta de capitán temporalmente bajo el brazo, Pizarro regresó a la pantalla y también a las listas iniciales o entran siempre desde el banco. Pero esta noche, el partido fue por Champions League (en donde su equipo fue finalista en la edición anterior), el rival era el Lille de Francia, modesto en teoría y su nombre rezonaba desde el vamos. El primer tiempo finalizaría 5 a 0 a favor del equipo bávaro, la mejor victoria para ir al descanso en toda la historia de la Copa de Campeones.
¿Y el peruano? Había conseguido un ‘hat trick’ de lujo, el tercero más rápido en la historia de la competición: tres goles en quince minutos. Además, puso su nombre en otro récord: tan solo detrás de Messi y Di Stefano (fíjese bien en los nombres), el peruano ocupa la tercera posición en la tabla de goleadores no europeos históricos de la Champions, con 47 perlas.
“Tres goles no es algo que se repita todos los días así que toca disfrutarlo con alegría”, declara Pizarro a la prensa alemana. El precio del gol es infinito y él lo sabe muy bien. Él, que ahora hace a su técnico nombrarlo como “alternativa y para nada un suplente” del equipo. Él, segundo capitán del más grande equipo de Alemania. Él mismo, que se encargó de marcar el gol 750 del Bayern en competiciones europeas, y el 300 como local. Él, que tantas veces nos hizo gritar una lisura frente a la televisión vistiendo la franja herida de nuestra selección, reclamándole, con una justicia que solo nosotros podemos entender, el mismo nivel demostrado semana a semana en el viejo continente.
Es Claudio Pizarro quien ocupa una vez más las portadas de todos los diarios. Tal vez Markarián tenía razón cuando lo dijo: es el mejor jugador de Perú. Pero para un peruano, solo lo será cuando grite con la de todos en el pecho.
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