Casablanca podría tener secuela 70 años después

  • Casablanca fue producida bajo guiones incompletos y falta de seguridad en el proyecto, hace casi 70 años.
  • Significó un éxito comercial y el legado se extiende en el imaginario norteamericano hasta la fecha. 
  • Cass Warner, nieta de uno de los fundadores de Warner Bros. intenta sacar adelante un proyecto para darle continuación a la historia de amor entre Rick e Ilsa. 
En 1938, durante un viaje a Viena poco después de la ocupación nazi de todo el país austriaco, cuando Murray Burnett, un profesor de secundaria estadounidense convertido posteriormente en guionista, pudo apreciar en primera mano la discriminación de la corriente ideológica preponderante en Alemania de esa época. Su viaje continuó por la costa sur de Francia, en la que convivían asentamientos nazis y refugiados, donde encontró un club nocturno con un pianista afroamericano y vasta clientela de múltiples naciones.
A partir de allí, Burnett tuvo la idea de armar una historia mezclando sus experiencias vividas y algunos personajes que conoció durante el viaje. Elaboró una obra de teatro llamada Everybody Comes to Rick’s (en alusión al dueño del café central donde se realizaría la trama) donde un cínico abogado estadounidense, Rick, expropiado de su país natal, era dueño de un bar en la capital de Marruecos, Casablanca, y se enamora de una mujer llamada Lois. No es sino hasta después que ella conoce a idealista checo, en oposición del régimen alemán, y se queda con él. Finalmente, Rick tendrá que ayudarlos a escapar del país aunque todavía la ame.
Lamentablemente, el profesor de secundaria no logró introducir su obra en Broadway, a pesar del duro trabajo que hizo en Nueva York junto a su esposa. Su creación fue vendida a la productora cinematográfica Warner Brothers, quienes pretendían hacer una película modesta como las cincuenta que producían cada año, por 20,000 dólares, precio más alto pagado por una obra teatral no puesta en escena. No obstante, quien aprobó la compra, un analista literario llamado Stephen Karnot, la señaló como “una tontería sofisticada”.
Los hermanos Epstein, Julius y Philip, realizaron una reingeniería del guión, eliminando la historia previa de Rick, malvada y misteriosa. Además, su personalidad era lejos de admirable: llamaba “perra” a Ilsa y “bastardo” a Sam, el pianista afroamericano que tocaba en su café, llamado en la obra “The Rabbit”, y cuyo personaje estaba lejos del decidido mano derecha que se convertiría en la película. Ilsa tenía orígenes americanos y fueron cambiados por una procedencia noruega, más simpática, correcta para los códigos de ética de ese entonces e indecisa. Una de los pocos símbolos no modificados es la utilización del tema As Time Goes By, llegó a ser el tema favorito de Burnett cuando estaba en la Universidad.

Una transformación y una película eterna

Los Epstein aumentaron la comicidad; otro escritor, llamado Howard Koch, resaltó elementos políticos y melodramáticos; finalmente, el propio director, Michael Curtiz, favoreció escenas románticas y el recuerdo constante de una mejor historia desarrollada entre los personajes en París. A pesar que las tres partes trabajaron en la misma historia sin juntarse, el resultado pudo tomar unidad. Julius Epstein reconocería que el guión final contenía “más corn que el de Kansas y Iowa juntos” en alusión al humor  tonto, banal y sentimental de la trama. La historia final: Casablanca es una ciudad a la que llegan huyendo del nazismo gente de todas partes, aunque salir de allí sea casi imposible. Victor Laszlo, héroe de la resistencia, quiere huir a américa junto a Rick, antiguo amante de Ilsa, su mujer, aunque él no sabe este detalle. La elección será quienes tomen los dos pasajes de salida finalmente.
Michael Curtiz comenzó el rodaje sin el guión completo. Todo fue filmado en interiores, excepto una secuencia que se realizó en el Aeropuerto Van Nuys. Localidades, sobretodo de exteriores, habían sido construidas para otras películas, únicamente re decoradas para dar el efecto de París. Se usó humo para simular neblina, cartones como efectos especiales, aunque la creatividad utilizada en la creación de los ambientes ha ganado elogios hasta la actualidad por su detallismo no acostumbrado. La estatura de Ingrid Bergman, actriz que interpretó a Ilsa, sobrepasada en cinco centímetro a Humphrey Bogart, quien hizo de Rick, y tuvieron que elevarlo con ladrillos o sentarlo con cojines para cambiar la realidad.
La película tuvo un costo final de poco más del millón de dólares, superior al promedio con el que se trabaja en esos años. Acompañado de demandas por el contenido falto de ética (un policía pidiendo favores sexuales o la insinuación del adulterio de la mujer), los cambios constantes en el guión eran una limitación y se pensaba que la historia iba carecer de verosimilitud por completo. “Todos los días, la historia comenzaba desde cero. Yo le preguntaba al director de quién estaba enamorada mi personaje durante todo el rodaje, y nunca tuvo respuesta”, dijo alguna vez Bergman. Finalmente, los hermanos Epstein se reunieron para terminar la historia y el final fue escrito, aunque la última frase fue añadida meses después de finalizado el rodaje, teniendo que rearmar la producción por un día de nuevo.
La cinta fue presentada por primera vez en el Teatro Hollywood de Nueva York el 26 de noviembre de 1942, coincidiendo con la invasión de las tropas aliadas de la costa norte de África y la captura de la ciudad de Casablanca, pues el estreno general fue meses después en el siguiente año. Recaudó 3,7 millones de dólares en su primer año, resultados sustanciosos aunque no espectaculares. La crítica la describió como “un film que la gente necesita, una espléndida propaganda anti Eje, llena de valores y sacrificios dignos”, además favoreciendo el entretenimiento. Pero todo un sector de la prensa la calificó de “apenas tolerable” y fue censurada en algunas partes por el contenido bélico receloso.
Casablanca ganó tres premios Óscar, incluído el de mejor película y mejor director, y ha mantenido su popularidad hasta la actualidad, siendo un referente absoluto de los primeros años de Hollywood y una figura fundamental del cine romántico americano graficado en imaginarios sociales. Para 1977, Casablanca fue nombrada como la películas más frecuentemente retransmitida de la televisión local, y muchos estudios académicos la utilizan como ejemplo constante de toda una época, donde muchos otros títulos bélicos se han perdido en el tiempo, siempre más presente entre el público que entre los académicos o críticos.

Secuelas te da la vida

Han tratado de producir la película para el teatro, pero la historia nunca fue realizada como tal. El guión original elaborado por Burnett si fue llevado a las tablas en 1946 y algún reestreno se dio en Europa en la década de los noventa. Diversas versiones se han grabado para radio y dos series televisiva han salido a la luz, producidas por ABC y NBC. Warner Bros. fue demandada por el guionista original, aunque el juzgado negó la demanda debido a que los derechos fueron vendidos en su totalidad desde el principio.
Desde que Casablanca se convirtió en todo un éxito comercial, los involucrados pensaron en hacer una secuela. Incluso se planteó la producción de “Brazzaville”, supuesta continuación de la historia por el nombre de la ciudad a la que el capitán Renault recomienda a Rick que huya durante la película. Un segundo intento se dio cuando se convocó al director francés François Truffaut, esta vez para crear una nueva versión de la historia original en 1974, pero él rechazó la opción por el nivel de culto que tenía en la sociedad norteamericana.
En los últimos días, una luz se prende al final del tunel, setenta años después. Rick e Ilsa pueden tener una continuación a su historia de amor. Una de las nietas de uno de los fundadores de Warner Bros., llamada Cass Warner, unos textos que darían ideas concretas para la una segunda parte, elaborado por Howard Koch. ¿Suena el nombre? Sí, uno de los guionistas que trabajaron en el guión para la película.
El descubrimiento ha sido hecho en la casa en Woodstock del guionista y está escrita bajo el título Regreso a Casablanca. En términos técnicos, las hojas representan una escaleta; es decir, una serie de varias sinopsis de cada capítulo de un guión organizadas en orden cronológica. La productora ha indicado que respaldarán el proyecto de Cass Warner, siempre y cuando pueda encontrar a un cineasta de nivel interesado en desarrollarlo.
¿Qué ha pasado con los protagonistas en vistas de esta nueva versión? La historia se centra en la búsqueda de Rick por parte de Ilsa y Victor, el rebelde checo, una vez que el primero se marchó para luchar en el Norte de África. Ilse habría quedado embarazada tras huír de Marruecos y dio a luz a un niño que creció en Estados Unidos. Su padre real habría sido Rick, concebido la última noche que pasaron juntos. De grande, su madre le contó la verdadera historia de su padre y él se interesó por conocerlo, dado que las acciones heroícas de Rick en Casablanca se habían vuelto históricas.
¿Se volverá a reencontrar la historia de amor más representativa del cine Hollywoodense?

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