Ramiro Escobar: Convulsión y relaciones comerciales en el mundo árabe

Ramiro Escobar, periodista especializado en temas internacionales y ambientales.
Foto: La Mula

Una entrevista de Paolo Benza.
Hace dos semanas, varias calles limeñas fueron tomadas por la policía y el ejército en medio de un feriado de dos días decretado para poder garantizar la seguridad de las delegaciones asistentes a la III Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de América del Sur y Países Árabes (ASPA). Sin embargo, la idea que rondaba la cabeza de la mayoría de peruanos era bastante vaga: vienen los árabes. De los habitantes de esta porción de mundo y las relaciones que entablamos con ellos se sabe poco, pero se imagina mucho.
Ramiro Escobar es periodista especializado en temas internacionales, experiencia desde la cual escribe su columna semanal ‘Meditamundo’en La República. Su conocimiento del mundo árabe hizo que fuera llamado a asesorar en la organización del protocolo para la cumbre, por lo que en esta ocasión desmiente los estereotipos de conservadurismo religioso que se han colado en nuestro imaginario popular. Además, desengrana los procesos políticos que se han venido dando en el Medio Oriente, en virtud de esclarecer la pertinencia de abrir relaciones comerciales con ese bloque convulsionado; vínculos que, según dice, “se llevan en otra dinámica”. 

La sociedad: Extremismo religioso y estados teocráticos

La difusión de un video que caricaturizaba a Mahoma ha desencadenado, hace un mes, una serie de ataques a embajadas de países occidentales, uno de los cuales causó la muerte del embajador de Estados Unidos en Libia. ¿Cuán extendido está el extremismo religioso que se muestra en esas acciones en las sociedades árabes?
El mundo árabe está constituido por más o menos 1 200 millones de personas. De ese conjunto, el extremismo real que pasa a actos violentos probablemente no llegue al 10%. No podría dar una cifra exacta, pero se asemeja a decir que en el mundo católico todos los católicos les tiran bombas a las clínicas abortivas como ocurre en Estados Unidos; es una minoría.
Incluso dentro del mismo mundo musulmán hay ataques de los musulmanes extremistas contra los que no lo son, por ejemplo, ocurre en Irak con mucha frecuencia. Sí considero que la indignación por el video ha sido muy grande en el mundo islámico, pero el extremismo que pasa a los hechos es muy minoritario, lo que pasa es que es muy visible mediáticamente y produce efectos concretos, como la muerte del embajador Chris Stevens en Libia.
En lugar de que naciera una sociedad más liberal luego de las revueltas en el mundo árabe, se ha afianzado más el vínculo entre la religión y el estado. ¿Por qué?
Una vez que pasa el momento de la revuelta de entraña puramente popular, surgida casi espontáneamente de la protesta callejera y de la indignación por la falta de trabajo y el autoritarismo, y eso debe tener una expresión política, quienes la capitalizan mejor son los grupos islamistas que eran los que estaban mejor organizados desde hacía mucho tiempo. Por el contrario, la calle que protestaba no tenía una organización montada como para encarar una elección o un proceso político. Por eso, en Túnez y en Egipto –en Libia eso no está tan claro– quienes han ganado las elecciones han sido los grupos islamistas.

El extremismo que pasa a los hechos es muy minoritario, lo que pasa es que es muy visible mediáticamente y produce efectos concretos, como la muerte del embajador Chris Stevens en Libia.

¿Los grupos islamistas habían estado viviendo a la sombra de los líderes autoritarios?
Sí, en ambos casos estaban perseguidos o por lo menos con una actividad pública y política limitada, no en cuanto a lo religioso, sino a la actividad política a partir de lo religioso: grupos como los Hermanos Musulmanes en la época de Mubarak estaban proscritos.

Siria e Irán: Ni un fosforito más

El cambio en el gobierno estadounidense podría traer consecuencias bélicas debido a la diferencia con la que ambos candidatos pretenden abordar los problemas diplomáticos con el mundo árabe.
Foto: pantheos.com

¿Siria es un rezago de la primavera árabe o son procesos distintos?
No, es parte del contagio en la zona. Cuando se produce la revuelta de Túnez, hay una especie de efecto dominó en gran parte de la región debido a que ahora hay comunicaciones más fluidas. En eso influye el Internet, pero también el boca a boca. Eso llegó a Siria y tuvo su propia dinámica allí.
Es necesario decir que, a pesar de que es una cosa general, cada país vive su episodio de determinara manera. En Túnez fue la presión popular la que sacó al presidente, en Egipto fueron los militares los que decidieron el partido y en Siria es la presión popular de una parte de la población. Digo una parte porque quienes forman la élite gobernante en Siria son los alauitas, una rama del Islam emparentada con el chiismo, mientras que la mayoría de la población es sunita (o suní). Son estos los que están protestando en mayoría casi aplastante contra la actitud dominante de la minoría que gobierna.
¿Por qué China y Rusia vetan los intentos del Consejo de Seguridad de la ONU de imponer mayores sanciones al régimen de Bashar al Assad (presidente sirio y musulmán alauita)?
Ambos países tienen problemas interiores que, si bien no son iguales a los de las revueltas árabes, tienen algún parentesco. Por ejemplo, los chinos tienen al Tíbet, donde prácticamente han invadido una región que antes era un país aparte y hay muchas protestas. En el caso de Rusia, tienen a Chechenia, una antigua república soviética que ahora forma parte de la Federación Rusa pero quiere ser independiente. Entonces, si ellos aceptan que se ponga mayores sanciones a un país que tiene una revuelta interna, crean un precedente que luego los podría afectar. Si hay una revuelta de gran envergadura en Chechenia o en el Tíbet, se podría pedir una sanción para ellos y se verían en problemas por antes haber aceptado que se pueda sancionar a un país por temas de esa naturaleza. Además, con Rusia hay un vínculo militar más cercano que viene desde la Unión Soviética, pues durante la Guerra Fría veían a Siria como una cabeza de playa en Oriente Medio. Ese vínculo continúa.

Dennis Jett, embajador de Estados Unidos en Perú en la época de Fujimori, escribió en La República hace un mes y medio un artículo en donde sostenía que si ganaban los republicanos, el ataque a Irán era inminente.

En el otro lado de la disputa está Estados Unidos. ¿Cuánto cambiaría su política sobre el mundo árabe si Romney es elegido presidente?
Romney –los republicanos en general– siempre han tenido una posición más dura frente a los conflictos externos. Obama en todo este tiempo, a pesar de que se ha visto enfrentado a varias crisis, no ha apretado demasiado. Sus propios libros lo dicen, él es partidario de una diplomacia blanda y no está interesado en agudizar las contradicciones por ningún lado, mientras que los republicanos más bien le reclaman que lo haga.
Dennis Jett, embajador de Estados Unidos en Perú en la época de Fujimori, alguien que sabe los laberintos del poder en su país y no un simple comentarista, escribió en La República hace un mes y medio un artículo en donde sostenía que si ganaban los republicanos, el ataque a Irán era inminente (Irán, antigua Persia, no es un país árabe propiamente dicho, pero se encuentra zonalmente muy próximo). El riesgo de que ganen los republicanos es que la zona está muy caldeada como para que alguien prenda un fosforito más.

Ir a una guerra nuclear real sería un acto de bastante estupidez política.

Entonces, en cuanto a Irán ¿crees que es factible pensar en una guerra nuclear?
Lo veo muy difícil porque, a pesar de que ha habido bravatas de ese tipo en la historia del mundo, la única vez que se ha tirado la bomba atómica es en Hiroshima y Nagasaki. Después ha habido intentos, en Corea, en Cuba en el 63 con la crisis de los misiles, pero al final creo que hay una mínima autoconsciencia del enorme riesgo que eso implica. De todas maneras, sería un tiempo muy tenso, volveríamos a unas etapas que se creen ya superadas en cuanto a la posibilidad de conflictos nucleares de grandes proporciones. Es una manera de agitar el tablero, mover el piso, pero ir a una guerra nuclear real sería un acto de bastante estupidez política.

De cumbres y relaciones comerciales: ¿Es necesario?

Ollanta Humala en la III Cumbre ASPA.
Foto: Terra Perú

Esta es una zona evidentemente convulsionada. ¿Por qué el Perú debería buscar abrir relaciones comerciales con ella mediante la cumbre ASPA en vez de enfocarse en otros bloques? ¿Afecta la convulsión política las posibilidades de negocio?
No, eso camina en otra dinámica. La zona está movida, pero no está en estado de explosión, por ejemplo, en Qatar solo ha habido problemas de menor intensidad. Hay una cierta estabilidad política en algunos países que permite que se mantenga el proceso de vinculación con otras partes del mundo. La cumbre ASPA se hace porque hay posibilidades comerciales interesantes, por ejemplo, los países del Golfo como Qatar, Kuwait o Arabia Saudita, son países petroleros que tienen mucho poder adquisitivo y poca capacidad de abastecerse de productos agrícolas; por ende, es una gran oportunidad para venderles alimentos.
Sí, es cierto que el año pasado la cumbre se suspendió por este problema, pero fue porque en el momento en que se anunció la cumbre, recién estaba empezando el proceso de revueltas y cuando iba a realizarse, estaba en su macabro esplendor, había revueltas en varios lados que la hacían inviable. Ahora, en cambio, se hizo porque ya hay calma. Pero, ojo, de los 21 jefes de estado árabes, solo vinieron 4 reales, el rey de Jordania, el presidente del Líbano, el emir de Qatar y el presidente de Túnez. El resto no fueron jefes de estado.

No han venido personas irrelevantes, pero sí parece sintomático que de 21 jefes de estado vengan 4; ni siquiera vino Mahmud Abbás, el presidente palestino que se anunció que iba a venir.

¿Por qué?
Ese es un interesante signo del grado de importancia que le otorgan a una cumbre. Puede haber dos explicaciones, una es que la inestabilidad política, a pesar de que no es tan grande ahora, continúa. La otra es que todavía no se configura un interés bastante alto como para que los países decidan mandar al jefe de estado verdadero. La democracia se maneja así, como pasa con cualquiera de nosotros, si tienes que enviar un emisario y el asunto te interesa, envías a uno del más alto nivel, si no te interesa, mandas al secretario. No han venido personas irrelevantes, pero sí parece sintomático que de 21 jefes de estado vengan 4; ni siquiera vino Mahmud Abbás, el presidente palestino que se anunció que iba a venir. De esa doble explicación, me inclinaría más por la segunda. La relación entre Sudamérica y los países árabes es algo en construcción, no hay grandes cosas en juego todavía.

Las cumbres sirven por el trabajo previo, más allá de la declaración final que es la resultante de aquel

¿Eso significa que vamos a poder ver los beneficios recién a largo plazo?
Mediano plazo, quizás. El intercambio comercial con el mundo árabe ha sido como un sube y baja, del 2010 al 2011 subió, pero del 2011 para acá ha bajado. No muestra una curva ascendente de manera constante y eso implica trabajo. Las cumbres sirven por el trabajo previo, más allá de la declaración final –que además se demoró unos días porque los árabes estaban objetando la redacción– que es la resultante de aquel. Está bien que se realice, pero todavía va a requerir un trabajo fino de la diplomacia para que se llegue a acuerdos importantes.

Un protocolo de costumbres diferentes

Foto: zocalo.com.mx

Dado que mencionas esto de la redacción, tú que estuviste asesorando en el protocolo, ¿qué extravagancias hubo que tomar en cuenta para atender a las delegaciones árabes?
Cosas que la gente no sabe, por ejemplo, los musulmanes no comen chancho, les dije que no lo pongan en la comida. En los cocteles la indicación fue que pongan una importante oferta de tragos no alcohólicos, porque ellos no toman alcohol. Tampoco comen sangrecita, olvídate, eso es lo peor para ellos. Además, debe dárseles la mano derecha.

En la calle, no vas a ver a dos personas agarradas de la mano, aunque, dependiendo del país, podría ser. En Arabia Saudita, donde las mujeres ni siquiera manejan.

Parecía, por las imágenes, que cuando había una mujer acompañando a un jefe de estado o un canciller, no se le podía dar la mano…
Claro, nada de besito a las mujeres, eso no es usual, darles la mano tampoco. Había que tener cuidado en los bailes también, nada de calaterías, porqueno se acostumbra a ver calatas allá. En la calle, no vas a ver a dos personas agarradas de la mano, aunque, dependiendo del país, podría ser. Por ejemplo, en Túnez o en el Líbano, eso sería posible, pero no en Arabia Saudita, donde las mujeres ni siquiera manejan. Pero tampoco dramatices, eso les dije a la chica que organizaba, porque son cancilleres, jefes de estado acostumbrados a viajar, no gente de un barrio musulmán. Es que acá la gente no manya, pues.
 
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