Entrevista: mujeres y maternidad en “Casadentro”

A JOANNA LOMBARDI, CINEASTA PERUANA

Una entrevista de Fabrizio Ricalde
Este jueves 18 de octubre se estrenará “Casadentro”, ópera prima de la directora peruana Joanna Lombardi, quien consiguió dos galardones en el prestigioso Festival de Montreal, como el premio Golden Zenith y el premio internacional de la crítica FIPRESCI y se alista para seguir difundiendo una “película muy personal donde el público podrá verse representado en las escenas”. 

Sobre Casadentro

¿Qué vamos a encontrar en Casadentro?
Es una historia que habla sobre la maternidad. Parte de una bisabuela, interpretada por Elide Brero, de unos 80 años en la ficción, que vive en una casa fuera de Lima, en un lugar no identificado fuera de la ciudad. Allí recibe una visita inesperada: las tres generaciones de mujeres inferiores a la de ella, de su misma familia, que van a pasar un fin de semana todos juntos en su casa y se ven retratados los diferentes momentos de vida de estas mujeres.
¿De dónde surge la idea para el guión?
Cuando yo tengo a mi hija y empiezo a vivir todo este proceso de ser mamá, me cuestiono el concepto de maternidad. Lo que más me interesa es identificar como van cambiando las relaciones entre madre e hija con el paso del tiempo. Todo comienza siendo la misma persona y tiene un largo recorrido hasta que la madre ya se va a morir. Entonces, me interesó la idea de crear en un mismo lugar la manera en que se van dando estas relaciones en paralelo, desde la experiencia de tener un bebé; tener treinta años y una mamá de cincuenta; y finalmente estar en los cincuenta años y tener una mamá de ochenta.
¿Cuáles son los personajes que interfieren en la película?
Son tres generaciones de madre, una mujer por cada rol; la última generación está interpretada por una niña, que no se le ve mucho en la película y no tiene características demasiado demarcadas, pero su aparición es vital para la historia. La protagonista es la mujer mayor, pero todas las mujeres tienen personajes muy importantes y alrededor de todas ellas gira la historia. Además está el esposo de la mamá de treinta, que es interpretado por Giovanni Ciccia, el único hombre de la película. Me interesaba tenerlo ahí porque es como el punto de vista del espectador frente a todas las mujeres, que por momentos parecen dementes. Por último, existen dos empleadas: una es antigua en la familia, es como una abuela más, y la otra acaba de ingresar y es como la empleada de la empleada.
¿Los personajes han sido extraídos de tu vida personal?
No, el único personaje que se relaciona conmigo es la madre de la tercera generación, interpretada por Anneliese Fiedler, cuya visión representa mi inquietud y mi posición dentro de la maternidad. Refleja mi experiencia cuando yo tuve el bebé, pero los demás personajes son representaciones de ejemplos externos que he podido observar en vida, mezclas y detalles de muchas personas.
¿Cómo se establece el conflicto entre los personajes?
Cada uno de los personajes tiene un pequeño conflicto personal, que en realidad son situaciones muy sencillas. Por ejemplo, personaje está preocupado porque no encuentra el control remoto del televisor. Entonces toda la película su conflicto es el televisor y está buscando como solucionarlo, y así con cada uno de ellos. A lo largo de la película puedes ver  como todas estas situaciones, en conjunto, terminan representado un conflicto superior, más de vida, de relaciones familiares. Cuando la presentamos en el Festival de Montreal, el comentario de la gente que la pudo ver fue de una gran identificación con lo que les pasa a los personajes porque no hay nada raro en la película, lo que pasa le puede ocurrir a cualquiera. Te acuerdas de tu abuela, te acuerdas de tu mamá, porque se está contando algo con lo que cualquiera puede sentirse relacionado.
Observando los avances me doy cuenta que existen muchos silencios en la película.
Como la película trata de buscar conflictos que están algo más allá del problema externo, existe bastante introspección y sí existe mucho silencio en la película para descubrir esas concepciones internas muy subjetivas. También existe mucho dialogo, incluso alguna suerte de debates grupales que ayudan a desencadenar la misma situación.

Sobre el cine peruano

Si dividimos a las películas peruanas entre las trabajadas para el público y las de festivales, ¿en cuál entraría Casadentro?
Sin duda que quedaría graficada dentro de los festivales por como está trabajada y por ser muy personal. Sin embargo, una vez que el público entra en la película, la historia tiene el valor de poder llegar a cualquier persona, a pesar de no ser muy comercial que digamos. Lo que contamos tiene la fuerza para lograr esa identificación con cualquiera.
¿Crees que el público peruano va a tener esa accesibilidad?
Me parece que hay muchos públicos peruanos distintos. No es una película masiva, queda claro que no somos Hollywood, estamos sacando pocas copias y vamos a proyectar en pocos cines, pero sí creo que existe un grupo grande en Lima que va a estar interesado en ver la película.
¿De qué manera se hace cine en el Perú?
Normalmente, la única forma es con los premios de Conacine. Pero por ejemplo, Adrián Saba que ha ganado premios últimamente lo ha hecho con su plata. Ahora que es más barato y que ya no tienes que ampliar a 35, se vuelve más accesible realizar cine en el país. Hay otras que responde a la inversión privada de determinadas empresas, como Guachimán. No obstante, es muy difícil realizar cine en el Perú, pero es así en todo el mundo, porque por ejemplo en Argentina el estado premia 80 producciones, pero se presentan 800 proyectos cada año. Aquí premian 5, pero se presentan 50. Finalmente, es lo mismo, el porcentaje es de 10 a 1 por lo menos. Lo que se tiene que hacer en el Perú es seguir promoviendo leyes que otorguen una mejor posición a las películas, mejores espacios para estrenar y publicidad.
En las últimas semanas hay como una ola de películas peruanas que han logrado estrenarse, como Cielo Oscuro, Coliseo, ahora sale Casadentro
También ha salido El Buen Pedro y se viene Lima 13, pero son películas que se han financiado en otros años y ahora se juntan en estos meses por coincidencia. En la actualidad, el cine peruano es un tema dificil con el público, porque no les interesa las películas que hacemos acá. No se están haciendo muchas películas comerciales, y las que sí se hacen para el público a veces no son lo que la gente quiere ver. La idea sigue siendo tratar de generar industria, sacar películas que llamen más la atención. No obstante, si el público solo quiere ver comedias románticas, no se puede hacer nada, porque no se puede competir con Hollywood que hace las mejores comedias de ese estilo. Sería imposibles establecer una competencia contra una cinta que no ha tenido la misma dificultad, con un presupuesto superior en exceso, con mucha mayor plata para publicidad.
¿Por qué los cineastas peruanos están haciendo películas para festivales?
Yo no te puedo hablar de los otros. En mi caso, yo he hecho una película así porque fue lo que salió. Por ejemplo, tú no puedes preguntarle a un pintor por qué hizo tal cuadro, ya que eso responde a algo que le brotó en el momento. Si tienes suerte, lo que te sale es comercial y le gusta a la gente, sino igual tienes algún mercado donde presentar tu producto. Yo hice Casadentro y recien cuando la vi terminada comencé a pensar en qué lugar debía moverla y promocionarla. No estoy llevando la película a Conos porque no creo que pueda interesar allí y sí la estamos moviendo en universidades porque creo que estudiantes de comunicaciones y letras pueden encontrar un producto interesante. De hecho hay otros directores que empiezan diciendo “quiero hacer un éxito comercial” y eso es otra visión del asunto.
¿Crees que en algún momento vas a hacer películas para el éxito comercial?
Ahora estoy escribiendo una película y me parece que va a ser más comercial porque involucra jóvenes, involucra un viaje y espacios más amplios. Seguro que puede ser mucho más potente en ese sentido en relación a Casadentro, pero de todas maneras este nuevo guión es lo que me está interesando hacer en este momento.

Montreal y otros festivales

¿Cómo llegaste al Festival de Montreal?
Como cualquier hijo de vecino: mandando y mandando la cinta a diferentes festivales hasta que entras a varios festivales y tienes que elegir a donde ir. Cuando tuvimos la película terminada la mandamos a los principales y estuvimos muy cerca de entrar a la sección oficial de Cannes. Llegamos hasta la última pre selección, pero finalmente no fuimos elegidos. Luego entró a Montreal y luego de los premios recibido allí la situación es diferente porque nos comienzan a invitar y tienes una acogida distinta, las expectativas cambian y tienes que elegir entre festivales.
¿Ya has elegido en cuáles participar?
El tema es difícil porque hay festivales que te piden exclusividad en el estreno o que no haya tenido todavía un estreno mundial, entonces la elección debe ser minuciosa. Es probable que vayamos a un festival de la India porque no presentan ninguna condición tan importante y en Europa las posibilidades más importantes están en una sección importante del Festival de Berlin y también estamos trabajando la posibilidad de Rotterdam, que es un festival muy importante y ya tenemos contacto con el programador holandés allí y están interesados.
¿Qué sentiste al ganar los premios en Montreal?
En realidad no lo podía crear, fue un momento muy emocionante durante la ceremonia y principalmente porque el presentador dijo “el Golden Zenith va para Perú”, fue realmente increíble. El otro premio, el FIPRESCI, no es más importante porque el anterior es el oro del festival y tiene un prestigio diferente, pero este es la crítica internacional y abre las puertas y el interés en diferentes partes del mundo.
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