25-S: protesta y violencia se reaviva en España

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Como estaba previsto tras la última movilización grupal en Madrid por las leyes de recorte del Gobierno español, miles de personas se concentraron ayer, 25 de Setiembre (25-S, como ha sido conocida esta manifestación) para añadir a su denuncia contra el Gobierno español un denominador: “el secuestro de la democracia”.
Según cifras recopiladas por las autoridades de seguridad, aproximadamente seis mil personas participaron en el momento cumbre de la protesta frente al Congreso, luego de participar en una marcha por diversas calles del centro de la capital. Además, se registraron 64 heridos y 28 detenidos por intentar volver el derecho de reclamo en una batalla campal.
El presidente Mariano Rajoy ha agradecido a las personas que esperan “silenciosas” que los sacrificios de las políticas de recorte generen frutos que pueda recolectarse en el futuro. Critica a los que anteponen sus “intereses de vuelo corto” al empeño de muchos por salir de la crisis, desde una conferencia realizada en Nueva York.
“La inmensa mayoría es la que respalda y a ellos no se les ve en las calles, lamentablemente”. El gobierno disfruta de una holgada mayoría y al presidente parece importarle poco que “algunas personas” salgan a reclamar, aunque reconoce que “debilitan la imagen de un país cuya realidad es distinta a la que algunos (manifestantes) profesan”.
Una ‘batalla campal’
El detalle es que el cerco humano establecido frente al Parlamento se adjuntó durante la cesión plenaria del mismo, celebrada todos los martes, frente a la planta baja del lugar. Erguidos allí, de pie frente a esas puertas color crema, corearon lemas como “Menos policía y más educación, “No es democracia aunque lo llamen así” y, en relación a las estatuas presentes en la portada del edificio parlamentario en forma de felinos, “Detrás de los leones, hay muchos ladrones”.
Si bien la mayoría de personas marchó en forma pacífica, la batalla estalló cuando una decena de descontrolados empezaron a quebrar las barreras policiales y a cruzar los límites permitidos por las autoridades para realizar la marcha y el plantón. Posteriormente, arrojaron vallas, bengalas y petardos contras las instalaciones del Congreso. Por ello se hizo la detención y los efectivos policiales se comenzaron a involucrar entre las personas, pero despejar la violencia.
Los policías incluso lanzaron pelotas de goma que afectaron a transeúntes ajenos a las manifestaciones. El control policial se fue haciendo cada vez más efectivo y contundente y el enfrentamiento comenzó a ser paralelo. Entre los heridos, se pudo contar hasta 27 policiales de los 1.300 agentes desplegados en la zona. Los detenimientos generaron que el día siguiente, 26 del presente, las manifestaciones se reanuden para lograr la libertad de estos “héroes caídos”.
Razones de la manifestación
Las organizadoras, entre ellos muchos Republicanos e Indignados, indicaron como justificación su llamado a “rescatar el Congreso de un ‘secuestro’, llevado a cabo por los mercados financieros y ejecutado por los partidos políticos en el poder, que ha convertido a esta institución en un órgano superfluo e incapaz”. Ante esta situación, señalan que las columnas políticas han traicionado sus programas electorales, incumpliendo promesas y contribuyendo al caos económico que ha traído pobreza a la población.
“Rodeamos el Congreso porque queremos recuperar la democracia, la soberanía de los poderes del Estado y la movilización social para frenar las represiones y los recortes financieros en sectores como vivienda, educación, salud, empleo, incumpliendo con la sociedad española y poniendo en jaque la integridad grupal”.
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