La historia de Santiago Carrillo

Muere legendario representante del comunismo en España (Foto: El País)

Santiago Carrillo, legendario dirigente del Partido Comunista de España (PCE) dejó de existir durante la siesta del día 18 de setiembre del presente, luego que su estado de salud se deteriorara en los últimos meses por un problema de riego sanguíneo. Unas 25.000 personas se han congregado hasta ahora a la capilla ardiente en el auditorio Marcelino Camacho de Madrid, donde permanecerá hasta la mañana del jueves para luego realizar la incineración de sus restos. El Gobierno y los partidos políticos lo han reconocido como “una figura esencial de la transición y clave para la consecución de la democracia”.

El capitalismo puede llegar a destruir a la especie humana —Santiago Carrillo

El político de izquierda inició su carrera como militante del partido socialista durante su juventud, a penas a los quince años, en 1930, a través del diario El Socialista como colaborador. Cuatro años más tarde, es nombrado secretario general de las Juventudes Socialistas, formando parte del movimiento reformista. Llega a ser considerado el discípulo de Largo Caballero, máximo dirigente socialista de España y realiza diferentes viajes a Moscú donde queda impresionado con el triunfo de la revolución en la sociedad.

Joven Carrillo es arrestado por revolucionarios militares. (Foto:Internet)

El enfrentamiento de siempre: la dictadura militar
Debe regresar a España porque es sorprendido por la revolución militar y se termina por unir al partido comunista, aliado del la República en el poder. En 1936, el Frente Popular gana las elecciones y es nombrado Consejero de Orden Público. Meses después, desconociendo los alcances de la rebelión franquista, se produce la sublevación definitiva y, tras una serie de bombardeos en la ciudad, los republicanos dan por perdida la capital y se trasladan a Valencia.
Cuando la junta revolucionaria llegó cerca de la cárcel principal de Madrid para liberar a todos los militares presos por sublevarse al Estado, fuerzas republicanas decidieron trasladarlos de inmediato a otras cárceles, transportados intempestivamente. Todos los presos, cerca de 5.000 entre militares y civiles, fueron fusilados en Paracuellos de Jarama.
Se desató la Guerra Civil y, posteriormente, la Segunda Guerra Mundial. Carrillo vivió exiliado en Francia, y desde allí comandó campañas de organización del ejército republicano. Su primera hija murió tras permanecer muchos meses en el Campo de Concentración de Albatera desde que las fuerzas del general Franco se habían declarado ganadores de la Guerra.

Pasionaria y el camino a la democracia
En 1942 es elegida secretaria general del PCE la famosa dirigente socialista Dolores Ibárruri, alías Pasionaria, y Carrillo define la ideología adoptada en el momento por su partido: “paciencia de no generar lucha de guerrillas contra la dictadura e infiltrarse en los sindicatos gubernamentales”. Así se forma una lucha incierta y silenciosa contra el autoritarismo.
Junto a Pasionaria, apoyaron la inclusión de su país en la ONU y continuaron realizando una lucha clandestina que cobró muchos presos y muertos en sus filas, víctimas de un gobierno autoritario y letal que todavía tendría muchos más años en el poder.

Líder del Partido Comunista Español, luchó por la democracia (Foto: Internet)

La cabeza del Partido Comunista “pacífico y democrático”
En 1959, Pasionaria dimite a la secretaria general y es nombrado Carrillo en su lugar. Ante esto, el gobierno franquista lo señala como responsable de la Matanza de Paracuellos y establece el debate entre historiadores sobre este asunto, el cual se mantiene hasta la actualidad. Carrillo siempre lo negó dichas acusaciones, alegando que los responsables fueron “gente descontrolada”, pero el consenso histórico admite su vinculación directa por haber sido miembro principal de aquella organización de Gobierno.
Durante toda su gestión como cabeza de la PCE, Carrillo rechazó la lucha armada y se fue distanciando de los dirigentes comunistas de la Unión Soviética, sobre todo tras la invasión de Checoslovaquia en 1968, transformando su ideología en lo que llamó “eurocomunismo”, pacífico y democrático.
Tras la muerte de Franco y el regreso de la democracia, vuelve a España y, ante la Matanza de Atocha —donde mueren dirigentes de la PCE a manos de radicales derechistas— pronuncia un discurso emblemático y se piensa que el pueblo español estaba dispuesto a apoyar, por fin, su causa. Además, tenía el apoyo del líder máximo de la Transición hacia la democracia, Adolfo Suárez.
La estrategia de Carrillo en esos años era clara: conseguir que el PCE fuera considerado como un partido capaz de vivir y trabajar en democracia. Esta actitud de moderación lo convirtió en un actor destacado de la Transición para todo el pueblo español.

Frustró el golpe de estado de 1981 (Foto: Internet)

Tan cerca y tan lejos
Una serie de conflictos internos en el partido comunista obligaron que poco a poco se vaya alejando del liderazgo. No obstante, el 23 de febrero de 1981, al oír los disparos y el grito “¡Todo el mundo al suelo!” ante la entrada del Teniente Coronel de la Guardia Civil, Antonio Tejero, en el Congreso para dar el Golpe de Estado, fue una de las tres personas en permanecer en sus asientos. Era uno de los momentos claves para la consolidación de la joven democracia española.
La decisión de  Carrillo al mantenerse sentado se debió, en sus propias palabras, al compromiso con la causa democrática, al convencimiento de que no saldría con vida esa noche y no tenía otro camino que afrontar la muerte con dignidad. Ver permanecer en sus escaños a Adolfo Suárez y su vicepresidente Gutierrez Mellado, con quienes había pactado la unión de partido comunista a los procesos democráticos fue determinante para su apoyo.
A pesar de ello, su liderazgo fue cuestionado dentro del pueblo izquierdista y dimitió del cargo en 1982, cuando el PCE solo obtuvo 4 diputados contra 202 del partido socialista en dichas elecciones. Su vida política llena de acción y momentos determinantes había concluido. Fue expulsado del PCE en 1985, a causa de ser denunciado por decisiones equivocadas y, en el retiro, se convirtió en un analista político de mucha importancia hasta el día de su muerte.

Junto a Pasionaria dejó un legado importante: la democracia (Foto: Internet)

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