Goodbye, Andy Roddick

Entre una larga ovación y lágrimas, el tenista estadounidense Andy Roddick ha dicho adiós a las canchas tras más de una década deleitando con su potente saque, luego de haber sido eliminado en la cuarta ronda del US Open, último de los cuatro Gran Slam del año, ante el argentino Juan Martín del Potro, por 3 sets contra 1.
Habiendo deslizado la posibilidad de un retiro en la pasada edición de Wimbledon al afirmar que “al jugar aquí, no sé por qué, pero (me di cuenta que) no podía imaginarme a mi mismo regresando otro año más”, el ex número uno del mundo anunció en una conferencia de prensa previa al inicio del torneo que finalizaría su carrera como tenista tras finalizado el US Open, realizado en Nueva York.
Andy Roddick no se ha ido del tenis como lo hicieron sus predecesores, Sampras y Agassi, como leyendas bajo un estadio repleto coreando su nombre. Su carrera no ha sido lo brillante que pudo ser, como la de esos gigantes, pero será recordado con su personalidad imperfecta, tosco, bromista, y eso lo convertirá en una persona real, más allá de los ídolos.
La carrera relámpago de A-Rod
Nacido en Omaha, Nebraka, Roddick pertenece a una familia donde los tres hijos hombres están ligados al deporte de la raqueta: fueron jóvenes promesas del tenis norteamericano que ahora lo enseñan en diferentes universidades. Confeso seguidor de André Agassi, comenzó en el deporte a los 16 años en Florida, pero un año más tarde pensó en dejarlo debido a una sequía de triunfos en divisiones inferiores. Fue su entrenador, Tarik Benhabiles, quien lo motivó para dedicarse la práctica del tenis sin otras distracciones por muchos meses hasta quedar preparado.
En el año 1999, Andy terminó primero en la sexta posición como juvenil en Estados Unidos y en el año 2000 finalizó en la primera posición a nivel mundial también en la categoría de menores, contabilizando trece títulos mundiales y los US Open y Australian Open junior de ese año. En el 2001, ya jugando como profesional, coronó sus primeros tres trofeos  y una victoria contra Pete Sampras en el Masters de Miami.
El despegue de Roddick ocurrió en el 2003, pues logró los títulos Masters de Montreal y Cincinnati al vencer a David Nalbandian y su compañero y amigo Mardy Fish, respectivamente; además, conquistó otros nueve trofeos en torneos de menor jerarquía y, por su fuera poco, alcanzó las seminales del Australian Open y de Wimbledon. Al final del año, se coronó campeón del US Open al vencer al español Juan Carlos Ferrero, número tres del mundo, para terminar el año en como número uno del ránking ATP.
Su promisoria carrera relámpago continuó los siguientes siete años siempre finalizando entre los diez mejores tenistas del mundo, conquistando hasta 9 trofeos en títulos Masters y 38 de otros campeonatos profesionales.
La ‘bestia negra’ llamada Roger Federer
No obstante, nunca regresó al primer lugar del ATP, pues a pocos meses de comenzado su reinado, la ‘bestia negra’ de su carrera aparecería por primera vez: Roger Federer ganó el Australian Open y se quedó con la corona por los siguientes seis años.
Hasta la fecha, Roddick fue derrotado por Federer en 21 veces, solo consiguiendo 3 victorias sobre el suizo, considerado por muchos como “el mejor jugador de la historia”. Además, Roddick alcanzó la final de Wimbledon en tres ocasiones (2004, 2005 y 2009), siempre cayendo derrotado por el Federer, quien también lo vencería  en la final del US Open en el 2006.
Siempre será recordada la fantástica batalla en la que se enfrascaron estadounidense y suizo en la final de Wimbledon del 2009, con resultados 7–5, 6–7(6–8), 6–7(5–7), 6–3, 14–16, en una maratónica exhibición del mejor tenis de la última década.
Paradójicamente, Roger Federer, actual número uno del mundo, fue eliminado pocos días después que Roddick del US Open 2012, a manos del checo Tomas Berdych, y cede sus chances de permanecer en el primer lugar al serbio Novak Djokovic.
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