Escocia promueve separación definitiva del Reino Unido

Ministro Salmond promueve la independencia de Escocia del Reino Unido (Foto: PA)

Primero fue Irlanda y ahora todo parece indicar que el vecino del norte, la nación de Escocia, se encuentra en camino de la independencia definitiva del Reino Unido, tal como lo ha indicado el Ministro Principal, Alex Salmond, al afirmar que durante los próximos dos años se tramitará dicho proceso a concluir durante el otoño del 2014.
La modalidad para conseguirlo estaría determinada por un referéndum nacional planteado para noviembre del 2013, a través de un proyecto de ley con la verificación de una comisión electoral dentro de este periodo parlamentario. Con esto, el actual gobierno busca una votación positiva que delimite la totalidad de la independencia o al menos más autonomía.
Tensas negociaciones se han despertado entre el gobierno de Salmond y del ministro británico David Cameron, quien desde el inicio de su gestión ha indicado sus intensiones de mantener unido el Reino, o aunque sea aumentar la autonomía del pueblo escocés. Entonces, Londres ha presionado a Escocia para agilizar el proceso de consulta popular. Ambos extremos han iniciado consultas previas para definir perfiles y en tierras escocesas se han iniciado campañas a favor, lideradas por el Partido Nacionalista Escocés (SNP), encabezado por Salmond, y el Partido Laborista del exministro Alastair Darling.
La confianza de lograr dicha legislación parte del partido oficialista, el SNP, parte de haber logrado la mayoría absoluta en el parlamento hasta el año 2014, a pesar de las consultas de sus opositores, quienes indican que el 57% de los escoses no quisieran la desvinculación con Inglaterra y el 33% si lo desearía.
Una larga espera
Escocia pierde su autonomía en el año 1707, siempre enfrentados con los ingleses por problemas territoriales, marcados socialmente por una diferencia de cultura e identidad. Ambos gobiernos forman a pasar uno solo, liderado desde Londres por el parlamento central.
A inicios del siglo XX, se forma un partido socialista escocés que busca la autonomía, con limitados éxitos hasta la decada de los años setenta, cuando los partidos independentistas lograron programar un referéndum, donde la afirmación a la separación obtuvo un mayor porcentaje, pero no superó el 40% del electorado, por lo que el gobierno británico rechazó la iniciativa.
Las defensas de la negativa a la independencia sostienen el no convencimiento de una nación escocesa capaz de una buena autonomía económica y política, que se cree débil sin el soporte de los ingleses como conjunto. El ejemplo naciente de otros países independientes de Imperialismos o de uniones de la misma zona europea, como Irlanda, Suecia, Dinamarca, Noruega, quienes han logrado una moderada estabilidad.
Fabrizio Ricalde
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