Assange: el ‘ecuatoriano impasible’

Día 1: El ‘ecuatoriano impasible’

“Se puede oír a los policías subiendo por los internos escapes contra incendios (esperando para arrestar si es que traspasa los perímetros de la embajada), pero yo sabía que habrían testigos, y eso es por ustedes. Si el mundo está mirando es por ustedes”, agradeció Assange el pasado domingo desde uno de los balcones del edificio de ladrillos rojos, sin olvidar mencionar a todos los pueblos de América Latina por su apoyo y denunciado lo contrario de los gobiernos de Estados Unidos, Suecia, Australia y el Reino, especialmente del primero, a cuyo presidente le pidió “terminar con la caza de brujas contra WikiLeaks“.
De esta manera, el periodista desvió los temas hacia una “persecución política” por parte del gobierno de Estados Unidos y sus aliados, y alejó el tema principal del pedido de extradición en su contra: agresiones sexuales en Suecia.

Día 2: Adán y las evas

El caso que vincula a Assange con el país de Suecia es digno de una novela de James Bond: en sus años de residencia en Estocolmo en el verano del 2010, dos admiradores (Anna Ardin, derecha y Sofía Wilen, izquierda), amigas entre sí, se acercaron al famoso periodista —ya figura mediática de la libertad por su famoso portal virtual— para organizarle reuniones privadas de homenaje con amigos cercanos. Ambas mujeres se habrían acercado de manera íntima a Assange, sosteniendo relaciones sexuales por separado.
Cuando Assange abandonó Suecia para mudarse a Gran Bretaña, las amigas se confesaron la una a la otra los actos privados que habían vívido, pero ninguna sabía la historia de la otra. Con aparente despecho, se dirigieron a la justicia para denunciarlo por “la renuncia del australiano a utilizar condón”. Como se sabe, en el país nórdico es un hecho de extrema gravedad frente a las leyes de violación contra el cuerpo femenino dicha práctica sin su consentimiento.
Él ha negado en todo momento estas acusaciones, declarando que “les hice el amor y no hubo violaciones” a ambas mujeres. Además, existen vínculos entre las demandantes con la CIA, el Servicio de Inteligencia de los Estados Unidos, señalando incluso que Ardin es una agente en posición contra regímenes comunistas. Los abogados de Assange han utilizado esto para involucrar al país norteamericano en la disputa, abriendo investigaciones del pasado de ambas mujeres.

Día 3: El imperio no contraataca

Los diplomáticos estadounidenses, en la voz de Victoria Nuland, del departamento de Estado, declaró como “argumentos desesperados” el señalar un complot por parte su gobierno, que sólo desvían las verdaderas denuncias que le aguardan a Assange en Suecia por casos de violación y agresión sexual.
Además de mantenerse a un lado del lío diplomático entre Ecuador y Gran Bretaña, la justicia norteamericana solo ha mencionado a Julian Assange de pasada en el único caso judicial que se está investigando sobre los WikiLeaks: al soldado militar Bradley Manning por sustraer y difundir 700.000 documentos secretos del Pentágono.

Día 4: Aquel de la correa

La Asociación Ecuatoriana de Editores de Periódicos (AEDEP) estimó que la presencia del Ecuador en la disputa diplomática por la seguridad de Assange sería una operación política del presidente ecuatoriano Rafael Correa para “reparar la imagen hacia el exterior que se le imputa contra la libertad de prensa y los derechos de expresión”. En su país, Correa ha denunciado a dos periodistas y ha abierto juicio al diario El Universo, alegando siempre calumnias en investigaciones en su contra.
No obstante, la AEDEP no considera a Assange como un ícono de la libertad de prensa ni como un personaje merecedor del asilo diplomático, pues es un “hacker que ha robado información usando medios sin legitimidad para obtenerla y difundirla sin autorización”.
Para Correa, darle asilo a Assange es como una batalla entre “David y Goliat”, siendo el gigante esos poderosos que intenta acallar las voces de todos quienes intente desafiarlos. “No es ninguna hipocresía, yo sigo sosteniendo que en América Latina toda la prensa es corrupta, pero no vamos a retractarnos en nuestro intento de defender la justicia contra esas fuerzas de poder que quieren controlarlo todo, no importa cuanto nos tarde”.

Día 5: El rey Baltasar

El principal abogado de Assange, Baltasar Garzón, ex magistrado español, anunció en todo momento que su patrocinado “nunca ha rehuido a la justicia, pero si faltan las garantías para un juicio justo, tenemos que reinvindicar esas exigencias”. También manifesto su posición clara sobre el salvoconducto “que el Reino Unido va a entregar, pues no pueden eludir su responsabilidad de aceptar las motivaciones de un gobierno como el ecuatoriano para asegurar las garantías”.
En los últimos días, el abogado Garzón ha prometido dar “una gran sorpresa” a los medios sobre las denuncias imputadas a Assange en Suecia sobre agresión sexual, a pesar de poder divulgarlas por el momento. Además señala investigaciones políticas que se están efectuando para sustentar los argumentos de una “persecución política evidente” por parte de gobiernos  afectados por el caso WikiLeaks.
“Vamos a establecer una estrategia para dejar en claro el respeto de Julian por la justicia en todos los países para desbaratar las investigaciones inconsistentes en su contra”, señaló Garzón.

Día 6: Apoyo de los Estados Americanos

La Organización de Estados Americanos (OEA) tomó una aprobación en consenso de tener una postura de “solidaridad y respaldo” hacia el Ecuador en su reclamo de la inviolabilidad de decisiones diplomáticas alrededor del caso del señor Assange.
El decreto señala “rechazar cualquier intento que ponga en riesgo la integradad de las misiones en nivel diplomático, la seguridad de las embajadas”, y vuelve a pronunciarse  que “todos los Estados no deben invocar legislaciones internas de cada constitución para justiciar un incumplimiento de obligaciones internacionales”, en relación a los argumentos del gobierno británico de no reconocer dentro de sus leyes la definición de “asilo diplomático”, solamente la de “asilo político”, para obligar a Ecuador en entregar al periodista australiano.

Día 7: El plan británico

Se ha filtrado información sobre los planes de la policía londinenses si es que Julian Assange abandona la embajada para efectuar el arresto. Los documentos policiales señalan la obligación de todos los oficiales en arrestar al periodista si este “abandona en cualquier circunstancia” los perímetros de la embajada, por más que dé un paso fuera del lugar.
Alrededor de estas declaraciones, el presidente Correa ha dado por superado las diferencias con el gobierno británico, asegurando haber recibido un mensaje del mismo que indicaban sus decisiones de no efectuar arresto alguno del australiano si este permanece recluido en la embajada.
“Hemos hecho respetar nuestro derecho y es una gran alegría volver al diálogo con la tranquilidad que no se usará la fuerza ni las negociaciones en este asunto”, aseguró el mandatario latinoamericano. “Las sedes diplomáticas son inviolables y el gobierno británico ha aceptado esa premisa”, finalizó.
Fabrizio Ricalde
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