Caso Assange: todas las repercusiones

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En los últimos días, la suerte del fundador y líder del polémico portal WikiLeaks, Julian Assange, ha dado un giro completo: el gobierno de Ecuador aceptó concederle el asilo diplomático por el juicio que se le sigue en Suecia debido a la denuncia de dos mujeres por violación y agresión sexual —acusaciones que Assange ha negado rotundamente—, lo que representa “una victoria histórica para mi y para mi gente”. Sin embargo, el apoyo ecuatoriano solo ha servido para tener una nueva morada dónde descansar, pues las negociaciones para su extradición “son todavía lejanas”, como afirma el mismo presidente del Ecuador, Rafael Correa.
El gobierno del Reino Unido, donde se encontraba Assange cuando Suecia pidió su extradición, se mostró en rechazo de la decisión ecuatoriana y refirió que “no vamos a permitir al señor Assange salir del Reino Unido, pues nuestro gobierno no reconoce el principio de asilo diplomático”, en persona del primer ministro, William Hague.
“Nadie, mucho menos el gobierno de Ecuador, debe tener duda alguna que estamos determinados en realizar nuestra obligación legal de ver al señor Assange extraditado a Suecia“, sentenció Hague.
El presidente de Ecuador, Rafael Correa, presentó sus credenciales en el caso simpatizando con el informático australiano, aclarando a una emisora radial que “Assange puede permanecer indeterminadamente en nuestra embajada, porque aparentemente el gobierno Británico no va a dar el salvoconducto para hacer respetar nuestras decisiones”.
SEGURIDAD EN LAS AFUERAS
De acuerdo con el New York Times, en las afueras de la embajada, nueva residencia dorada del polémico periodista australiano, tapando cualquier alternativa de escape se ubican 50 oficiales de las fuerzas policiales británicas, un par de coches con radios de seguridad y otros vehículos blindados para cargar prisioneros, dispuestos todos a arrestar al señor Assange si este se dispone a abandonar los perímetros del lugar, rompiendo así con su inestable seguridad diplomática.
De acuerdas con las últimas crónicas escritas en diferentes medios británicos y americanos, es conocido entre los oficiales que ahora tienen un mayor rol preventivo incluso con actividades dentro de la embajada. Algunos pasan el día ubicados en el lobby, otros circulan por los diferentes salones, y está autorizado recibir todos los paquetes que entran y salen de la embajada.
La seguridad y vigilancia policial en las afueras del recinto le cuesta al gobierno británico casi 65.000 euros al día, lo que representa un desbarajuste en las políticas de corte de presupuesto que en los últimos meses estaba asegurando el departamento de policías de Londres, aunque las autoridades explican que está todo incluido dentro del presupuesto total invertido en el caso Assange de 18 meses de duración que reúne el dinero de activistas y contribuyentes, así como también de los impuestos.
PROBLEMA ES ENTRE ECUADOR Y GRAN BRETAÑA
La Agencia de las Naciones Unidas para Refugiados (ACNUR) señala en un comunicado que Assange no es considerado un refugiado humanitario, pues “el asilo diplomático compete a los países y el político compete a las condiciones humanas”, dejando entrever que no tienen participación activa en este caso y señalando que es tema que compete a ambos países resolver.
Estados Unidos ha estado en la mira de todos los análisis políticos sobre este caso como una parte interesada por las diferentes acusaciones que asignaron a Assange desde la fundación del portal WikiLeaks. No obstante, el portavoz de la Casa Blanca Josh Earnest dijo a la prensa que “nosotros vemos esto como un asunto que debe ser resuelto entre el gobierno británico, el gobierno ecuatoriano y el gobierno sueco”. Añadió que su gobierno “no se inmiscuirá” en ningún tipo de negociaciones al respecto.
Por ahora, Ecuador y Gran Bretaña se encuentran en una discusión alturada y abierta a las negociaciones, haciendo difícil de definir cual de las dos partes va a ceder su compromiso primero. Por un lado, los británicos han pacificado sus intentos iniciales de tomar la embajada —como sugerían los primeros comentarios del primer ministro—; por otro lado, el gobierno de Rafael Correa se encuentra tranquilo con que Assange tenga un espacio en su embajada y espera reacciones británicas.
Por su parte, Assange ha anunciado que transmitirá un mensaje por Skype el domingo y sus seguidores se entusiasman con que el periodista vuelva a los portales de información.
Fabrizio Ricalde
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